PRESENTACION COMO CANDIDATO A LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO
Mi nombre es René Barriga.
Como candidato a Defensor del Pueblo, entiendo que es mi obligación
presentarme ante mis conciudadanos, pues, aunque no son ustedes los que deberán
elegirlo, ya que el mismo es elegido por los concejales, creo no obstante, que todos deben
saber quiénes somos y que pensamos los postulantes a ocupar ese digno espacio.
De esta manera, van a poder hacer
su evaluación y estar atentos a que
la persona elegida sea la más
conveniente para la ciudad.
Como les decía, tengo cuarenta y cinco años y nací en este hermoso lugar. Estoy casado y tengo cuatro hijos. Soy docente de profesión y trabajo
actualmente como tal. No obstante, también tuve la oportunidad de trabajar
varios años en INVAP, como técnico en el
área de Ingeniería mecánica. También me desempeñé en la actividad privada,
llegando a ser gerente administrativo de una reconocida empresa de electromontajes
y telecomunicaciones. Así mismo, tuve la satisfacción de conocer con
profundidad la función pública municipal
durante mi desempeño a cargo de
la Secretaría de Control de Gestión y Políticas Públicas, en el gobierno del ex
intendente Alberto Icare. Posteriormente
trabaje en la secretaría de la
presidencia del Concejo Deliberante.
Por un lado, un Defensor del Pueblo suspendido casi un año, a lo que se le suma la
suspensión del intendente. ¿Qué más podemos argumentar para sostener que
Bariloche está viviendo una crisis institucional sin precedente?
Ahora bien, es imposible hacer un análisis de ésta situación sin involucrarse en
cuestiones políticas, inclusive de tipo partidario, pues las personas que representan a
las instituciones involucradas, son personas políticas, pertenecientes a un
partido político. Esto aunque es obvio, hay que recordarlo, pues nunca falta
aquel que quiere desprender un asunto
del otro, como si los responsables políticos
de las instituciones vinculadas al
gobierno hubieran surgido de un repollo.
Hace poco oí decir que el candidato a Defensor del Pueblo debería ser una persona
ajena a la actividad política partidaria, como si esto fuera algo malo. Lo malo
no es la política partidaria, sino en todo caso algunos de los hombres que
forman parte de ella y, que muchas veces (la mayoría de las veces lamentablemente)
llegan a espacios de representatividad y
hacen de la administración pública lo
que vemos. Esto, sin perjuicio de lo mencionado por la Ordenanza 1749-CM-2007 en su Capítulo 2do. artículo 9no, que establece como deberá ser su actividad en tal sentido, luego de constituirse en el cargo.
Hace casi un año que este Concejo Deliberante suspendió al Defensor del Pueblo, pero más allá de los motivos,
yo me referiré exclusivamente a la situación institucional. Como decía, hace
casi un año que esa institución se vio afectada en su normal funcionamiento y,
lejos de atender de manera diligente el problema, quienes tienen la
responsabilidad primaria (pues a toda la ciudadanía le compete) de trabajar por
el fortalecimiento institucional, no lo han hecho de manera consecuente con la
importancia que supone la misma, procurando
preservarla del manipuleo y descredito.
La Defensoría del Pueblo, esa nueva
instancia institucional en nuestra ciudad, sin perjuicio de las
demás instituciones democráticas,
debería haberse consolidado día a día a partir del cumplimento de su cometido. No
obstante, a mi entender, se ha visto
debilitada, ha perdido credibilidad, pues como dije, el trato que recibió no ha estado a
la altura de las circunstancias. Por cierto, solo ha recibido por parte del Concejo Deliberante, el mismo que deberá
elegir al nuevo Defensor del Pueblo, sucesivas prórrogas a la cesantía de quien fuera su titular. Esta falta
de resolución, bien podría interpretarse como un desinterés por la institución. Claro que es importante resolver la situación denunciada, pero lo
Urgente siempre debió ser una rápida y ejemplificadora definición, evitando así
el costo del debilitamiento institucional.
Si la respuesta a esto, por parte de alguno, es que existe un
reemplazante del defensor y que la
defensoría está funcionando, creo que
sería un agravio más y, en todo caso una negación al reconocimiento del poder que puede llegar a ejercer el Concejo
Deliberante en posible detrimento de la Defensoría del Pueblo. Ante esto surgen de manera inevitable algunas preguntas: ¿Qué autonomía, no solo
económica sino de gestión, realmente
tiene la Defensoría del Pueblo? Pues
como se ve en los hechos, aquellos que eligen al defensor, son los mismos que
pueden suspenderlo por tiempo
indeterminado. Ahora bien, una nueva
pregunta: ¿Cómo hará el defensor del pueblo, en el supuesto caso que deba
actuar sobre el Concejo Deliberante o
alguno de sus miembros, cuándo es ese mismo órgano el que lo puede separar del cargo?
Para minimizar este sentido de
vulnerabilidad que surge a partir de la realidad y a propósito de este planteo, si es que se puede, es que me permito dar algunas sugerencias
tendientes a transparentar la elección y contribuir así al proceso de
fortalecimiento institucional:
Por un lado, creo que los
candidatos a Defensor del Pueblo deberían
tener la mínima vinculación posible con aquellos que tienen la responsabilidad de elegirlo, es decir, con
los concejales. Por otro lado, los candidatos deberían darse a conocer
públicamente, como es mi intención. Pero por sobre todo, deberían dar a conocer su opinión acerca de la actualidad
institucional y política de la ciudad, pues está claro, que es sobre
esa realidad y/o sus consecuencias donde tendrá que desempeñarse y finalmente
actuar.
En particular, debo decir que conozco a la mayoría de los concejales,
con varios fuimos funcionarios de un mismo gobierno, pero con ninguno de ellos
tengo compromisos políticos y mucho menos personales. Tampoco es mi intención
resultarles simpático, o hacer lobby
para lograr su aprobación. Solo cuento con la legitimidad de mis propias
convicciones y una solida experiencia, lo que seguramente llegado el caso,
redundará en resultados satisfactorios
para todos los vecinos que requieran de la intervención de la Defensoría del
Pueblo, que debería ser ni más ni
menos, la instancia que se ocupe de que nuestros derechos y garantías
constitucionales sean respetados por las diferentes instituciones e instancias del Estado.
Estimado vecino, espero pronto
poder compartir otros conceptos, para que Usted pueda hacer su propia evaluación respecto, al
menos, de éste candidato a Defensor del Pueblo.
Cordialmente, René Barriga.
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