El Sinceramiento de Goye
Seguramente acorralado por el inminente referéndum popular, que definirá su suerte respecto a su continuidad al frente del Palacio Municipal, podemos ver con cierto asombro como se van destapando realidades que hasta no hace mucho todo el oficialismo del gobierno municipal trataba de que pasaran inadvertidas, en el mejor de los casos, o bien, directamente las negaban o argumentaban excusas de muy difícil comprobación.
Sin ir más lejos, durante la campaña electoral, hubieron quienes denunciaron públicamente y ante la autoridad electoral local, una deuda municipal del candidato del FpV, situación utilizada por el de tal forma que en algún momento hasta llegó a victimizarse. Lo cierto es que sus compañeros de formula, varios de ellos ahora concejales de la ciudad, miraron para un costado, no les importó ni la legalidad ni la legitimidad de esa situación. No obstante, las vueltas de la vida o, mejor dicho, de la política, produjo que el actual gobierno de transición, a través de la via administrativa correspondiente, denunciara ante la justicia la existencia de deuda municipal por parte del suspendido intendente.
De la misma manera, como bien ilustrado queda en la foto de la nota periodista que podemos ver, un gobierno no solo es el intendente, sino todos los que formaron parte de una propuesta de gestión, conocida como plataforma electoral. Es decir, que quienes se comprometen ante los ciudadanos a llevar adelante un determinado plan de gobierno para concretar ese compromiso, son todos los candidatos electos perteneciente a ese sector, el que ganó finalmente la intendencia, la presidencia del concejo, las bancas de concejales oficialistas y las correspondientes a las que adherían a esa propuesta.
Ahora es Goye el que utiliza ese argumento, un argumento que desde el mismo momento en que fue suspendido como intendente, muchas voces dentro de la ciudad esgrimieron como necesario para que este escándalo político realmente sea tratado de raíz.
Yo sostengo que las firmas juntadas para el referéndum, reflejan el descontento de la ciudadanía con el gobierno de Omar Goye y los concejales oficialistas electos. No obstante, también creo que si hay algo que molesta, es que todo esto surgiera con una fuerte impronta política. Jamás un gobernador o un Senador u otra autoridad electa, debería haber salido a pedirle la renuncia al intendente. Una vez que se puso en marcha el proceso para la posible destitución, es el soberano el que define, es decir el pueblo.
Hoy Omar está reconociendo que no cumplió con lo comprometido, no cumplió con la plataforma electoral, motivo para plantear la destitución según lo establecido en la Carta Orgánica Municipal. Es decir, asume que esto es real, al plantear que en ese caso también los Concejales que lo acompañaron en su gobierno incumplieron, por acción u omisión, con ese compromiso hacia el electorado. Evidentemente, siendo así, a los concejales también le corresponde que se los mida con la misma vara.
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